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Tratamiento
tópico
Hasta
hace no muchos años, los tratamientos locales prescriptos para el acné vulgar
eran completamente empíricos y, con frecuencia, de muy dudosa eficacia.
En la década del 40, el acné se
trataba exclusivamente con lociones y ungüentos conteniendo los denominados
"queratolíticos": azufre, resorcinol, betanaftol y en los casos más
severos, ácido salicílico.
El primer medicamento tópico
utilizado con una base científica, de eficacia clínica comprobada, fue el peróxido
de benzoilo en 1965.
Desde entonces se han realizado
avances importantes en el conocimiento de la etiopatogenia del acné, lo que
permite una terapéutica más efectiva y racional.
Actualmente cualquier medicación tópica,
existente o en investigación, debe mostrar acción sobre alguno de los factores
locales que inducen la producción de las lesiones:
- La hiperqueratosis de retención:
sustancias queratolíticas y comedolíticas.
- La hipersecreción sebácea por el
estímulo androgénico de la glándula.
- El incremento de la proliferación
del P. acnes que por diversos
mecanismos genera una reacción
inflamatoria alrededor del folículo: sustancias bactericidas y
bacteriostáticas.
El
medicamento tópico ideal no existe, pero sí son efectivas las combinaciones de
acción sinérgica.
Antes
de iniciar cualquier tratamiento local hay que señalarle al paciente lo
siguiente:
- La mejoría nunca se produce de
forma espectacular y es necesario ser constante por varios meses.
- La aplicación será difusa por toda
la cara y/o espalda, no sólo en las lesiones.
- Muchos de los productos tópicos en
fases iniciales pueden producir irritación y descamación que disminuyen
paulatinamente al continuar el tratamiento.
Medicamentos
clásicos
Las
topicaciones tradicionales de betanaftol y resorcinol han caído en desuso por
los múltiples efectos indeseables que poseen, ya que se absorben percutáneamente
en gran proporción. No obstante siguen figurando en vademecums.
AZUFRE
( al 3, 10 y 15% )
Se
presenta en lociones y cremas. Asociado al ácido salicílico y/o resorcina, se
le han atribuído propiedades antisépticas, antiparasitarias y antiseborreicas.
No se comprobó su actividad comedolítica. Al 10% se comprobó una reducción
de los ácidos grasos libres en la superficie cutánea.
Muchos autores lo señalan como
francamente comedogénico y lo contraindican en el acné.
Su uso está en declive por su
capacidad irritativa, olor y color desagradables (40).
ACIDO
SALICILICO ( al 1 y 5% )
Casi
siempre asociado a soluciones de resorcina y/o azufre, presenta un importante
efecto queratolítico que, aunque menos marcado que el del ácido retinoico,
favorece la descamación y disminución del número de comedones. Tiene acción
antiinflamatoria superando la de la hidrocortisona al 0,1%. Su importante acción
antiséptica, antifúngica y bactericida hace que sea un componente básico de múltiples
formas desinfectantes y antimicóticas (43).
PEROXIDO
DE BENZOILO ( al 2,5 ; 5 y 10 % )
Se
utiliza en geles, lociones, cremas e incluso jabones. Algunos estudios indican
mayor efectividad cuando se combina con azufre, miconazol, isoconazol y
eritromicina.
Por acción de la cisteína libera oxígeno
creando un medio aeróbico desfavorable para la proliferación del
P. acnes (efecto bacteriostático). La disminución en número de estos gérmenes
acarrea una menor producción de ácidos grasos libres.
Su acción comedolítica aún no se ha
confirmado. A pesar de las controversias, actualmente se acepta su efecto
sebosupresor (44).
La acción antiinflamatoria directa se
evidencia en la reducción del número y tamaño de las lesiones desde fases muy
iniciales del tratamiento.
La efectividad clínica del peróxido
de benzoilo está ya tan establecida en los comedones y las lesiones
inflamatorias de mediana intensidad, que se sigue utilizando en estudios
comparativos para valorar la eficacia de nuevos medicamentos tópicos
(isolutrol, a-hidroxiácidos o ácidos frutales, etc.). Si bien su efecto
antiinflamatorio aún no ha sido superado, los ácidos frutales son menos
irritantes (44) (45).
Carece de efectos secundarios sistémicos.
Los locales son: dermitis irritativa relativamente frecuente a mayores
concentraciones, pero no muy severas; sensación de quemadura al aplicarlo,
decoloración del pelo frontal si se aplica con poca precisión y eczema de
contacto por sensibilización.
Antibióticos
El
papel tan importante que desempeña el P.
acnes en la patogenia de las lesiones hace que los antibióticos de uso
local sean de particular relevancia. La limitación que supone un tratamiento
prolongado por vía oral y el progresivo conocimiento de los posibles efectos
secundarios llevó a una exhaustiva investigación para deter-minar qué antibióticos
son adecuados para la aplicación tópica.
Actualmente los más efectivos y mejor
tolerados por el paciente son la clindamicina
y la eritromicina. Las tetraciclinas
y el cloranfenicol están cayendo en desuso.
CLINDAMICINA
Es
el antibiótico más efectivo. Actualmente se comercializa en forma de fosfato
al 1% en solución hidro-alcohólica.
Produce una disminución de los ácidos
grasos libres en la superficie cutánea y de los microorganismos en los
comedones. La asociación con peróxido de benzoilo o tetrinoína produce
resultados superiores con mínima irritación.
Los efectos secundarios locales son mínimos
y la sensibilización excepcional. La colitis pseudomem-branosa por Clostridium
difficile es muy rara tras la aplicación tópica de clindamicina (46).
ERITROMICINA
Varios
estudios demuestran que su acción es similar a la de la clindamicina, pero los
gérmenes desafor-tunadamente desarrollan más resistencia.
Se utiliza al 1 ; 1,5 y 2% en solución,
al 2% en crema y al 3% en gel. La combinación con peróxido de benzoilo al 5%
se muestra superior, y también la asociación con zinc al 1,5%, probablemente
porque el zinc mejora la penetración de la eritromicina en los comedones (47).
Retinoides
locales
TRETINOINA
(vitamina A ácida, ácido retinoico)
El
carácter fuertemente irritante de la solución alcohólica al 0,05% , que era
el excipiente de las primeras formulaciones, ha sido mejorado al ser sustituido
por geles al 0,015 y 0,025% y cremas al 0,005 ; 0,05 y 0,1 y 2%.
El uso sistémico no fue posible, ya
que aunque poseía efectos terapéuticos era demasiado tóxica.
Clínicamente ha demostrado una gran
eficacia en las lesiones no inflamatorias, eliminando los comedones ya
existentes tanto abiertos como cerrados y reduciendo de forma significativa la
formación de microcomedones nuevos. Al desaparecer el tapón folicular, las
lesiones posteriores de tipo inflamatorio también disminuyen, por lo que la
tretinoína, de forma indirecta, mejora las lesiones papulopustulosas. Para
obtener una mejoría significativa es necesario mantener el tratamiento de forma
continuada por un mínimo de seis semanas, y en muchas ocasiones la situación
óptima se consigue a los 3-4 meses.
Los estudios bioquímicos y
moleculares sugieren que la tretinoína tiene múltiples efectos sobre el
metabolismo celular. En el acné actúa fundamentalmente sobre la queratinización
y exfoliación anormal del epitelio folicular. Aumenta el "turnover"
de las células de la capa basal folicular, produciendo una acantosis y
disminución del grosor del estrato córneo, que al perder su cohesión no llega
a generar el tapón folicular del comedón. Estudios ultraestructurales indican
que la pérdida de adherencia entre las células de la capa córnea es debida al
despegamiento de los desmosomas, con
una disminución de los tonofilamentos, mayor autólisis de los queratinocitos y
depósitos intracelulares de glucógeno (48). No parece influir de forma directa
sobre la secreción sebácea ni el P.
acnes.
Inicialmente provoca eritema y
descamación con fotosensibilidad. Está contraindicada en el embarazo, pues se
ha demostrado que penetra a dermis poco después de aplicarla, detectándose en
sangre. También se ha comprobado que tras la exposición a los rayos UVA se
descompone más del 50%, quedando productos residuales no activos en el acné.
OTROS
RETINOIDES
Todos
los estudios van dirigidos a obtener la concentración y el excipiente idóneo
para aplicar tópicamente la isotretinoína. Recientemente se ha lanzado al
mercado el adapaleno en gel al 0,1%;
aparentemente produciría menos irritación que la tretinoína (49).
Otras
alternativas tópicas
ACIDO
AZELAICO (al 15% en crema)
Es
uno de los ácidos dicarboxílicos que produce el Pityrosporum cuando oxida los ácidos grasos insaturados de la
superficie cutánea. Se ha demostrado su alta capidad bacteriostática y
bactericida sobre el P. acnes y, sobre
todo, el Stafilococo epidermidis, sin
aparición de cepas resistentes. El ácido azelaico es transportado activamente
dentro de los microorganismos, inhibiendo la síntesis de proteínas. Se le
atribuye también una inhibición de la síntesis de ADN por los queratinocitos,
pudiendo normalizar la hiperqueratosis folicular.
NICOTINAMIDA
(al 4% en gel)
Su
eficacia es comparable a la del gel de clindamicina al 1%, pero tiene la ventaja
sobre esta última de no generar resistencia bacteriana. Recientemente en el
mercado (50).
ANTIANDROGENOS
TOPICOS
Hasta
el momento los resultados de las investigaciones han sido poco alentadores, dada
la alta capacidad de penetración transcutánea que poseen. Hay estudios
prometedores con la 17-a-propilmesterolona y espiro-nolactona.
NIEVE
CARBONICA (mezcla de azufre y acetona al anhídrido carbónico)
En
forma de máscara ayuda a resolver las lesiones inflamatorias. Se aplica
semanalmente (51).
INFILTRACIONES
INTRALESIONALES CON CORTICOIDES
Se
reservan para los nódulos. Ejercen un efecto anti-inflamatorio.
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